Tres días en Portugal
En mi recorrida por Europa apenas pude pasar tres días en Portugal. Este es un país absolutamente hermoso en el cual habría querido estar mas tiempo, pero al menos en aquellos tres días pude conocer un poco de su exquisita geografía, sus paisajes de ensueño, sus playas, su arquitectura, y todo lo bello que Portugal tiene para ofrecer.
Este país es hoy en día uno de los destinos europeos mas demandados por su encanto singular, la diversidad de su clima, la variedad de sus paisajes y su encantador arte que seduce al viajero. El sur del país es ideal para los que buscan playas y diversión, mientras que la región norte es ideal para los viajeros que quieran conocer un lugar distinto, y, por qué no, exótico. La naturaleza privilegió a Portugal, y además la intensa vida cultural sume encanto a estas tierras de por si hermosas. Como buena amante de la vida al aire libre, no pude dejar de visitar la región de Algarve, en el sur, que tiene algunas de las playas mas bonitas de Europa.
Pero mi viaje empezó por la ciudad capital de Portugal, Lisboa. Esta ciudad es un importante centro económico, al igual que la segunda ciudad del país, Oporto, por lo que reciben una gran afluencia de viajeros de negocios. Los hoteles de Portugal, principalmente los de estas ciudades, están diseñados y preparados para satisfacer las demandas y necesidades del turismo empresarial mas exigente. Además, estas grandes ciudades tienen importantes atractivos, como sus ríos, Tajo y Duero, su arquitectura encantadora y sus grandes monumentos, y su interesante vida nocturna. Lisboa es mas antigua que Roma, por lo que es fundamental para la historia y la cultura de Europa. Pasé en Lisboa poco mas de un día, y corrí de un lado a otro para poder ver todos los encantos de esta maravillosa ciudad a la que espero volver pronto.
Una de las cosas que mas disfruté en mis tres días en Portugal fue la comida: hay una infinidad de platillos deliciosos, con sabores sorprendentes entre los que se destaca el aceite de oliva y los vegetales frescos. Además, hay muchos lugares donde se puede cenar con música en vivo, principalmente con fado, un género portugués típico, que consta solo de guitarra y voz.