Portugal a un paso
Para viajar a Portugal conviene llegar en avión, como yo lo hice cuando viaje. El país tiene tres aeropuertos internacionales ubicados cerca de Lisboa, Porto y Faro. Es bueno para el bolsillo reservar el vuelo con antelación, cuanto más de anticipes, más barato te va a salir.
Otra posibilidad, para aquellos que quieren hacer España – Portugal en un combo es viajar en tren desde Barcelona, ya que desde allí sale uno directo (tiene parada en Madrid).
Una vez en Lisboa alquile un automóvil y me largue a recorrer el país. Las rutas son seguras y bien señalizadas. A pesar de que el idioma es el portugues, entienden bastante bien el español y/o el inglés, siempre y cuando uno hable despacio.
Algo que me sorprendio fue el clima, porque sorprende como cambia de una zona a otra. Por el norte, las lluvias son abundantes, lo que se ve en los paisajes verdes, las temperaturas son mas bajas. Conviene llevar ropa de abrigo, por si acaso. Yo lleve poca, y así me fue. No pesque un resfriado de casualidad. En el sur de Portugal, las temperaturas son más altas y hace más calor.
Hay que hacer nota aparte sobre la gastronomía: La cocina portuguesa es especial porque mezcla la dieta mediterránea con la cocina atlántica, pero no acaba ahí, sino que también incluye a la cultura brasileña, haciendo uso de especias tan ricas como el azafrán o el pimentón. El pescado viene del atlántico, siendo el bacalao el preferido de los portugueses, cocinado de tantas maneras distintas, que según ellos, podría comerse durante un año entero y nunca repitiendo receta. En el sur de Portugal, no hay que dejar de probar el el buen bogavante, o mariscos de la zona. Para beber: los vinos más conocidos son el Madeira, un vino usado tanto para beber, como para cocinar, y nacido y madurado en las Islas Madeira; y el otro vino, conocido en todo el mundo, es el Oporto, vino que surge de añadir brandy al vino en un momento clave, en la fermentación. Hay Oporto tinto y Oporto blanco. Imposible dejar de probarlo.
Portugal es un país excelente para recorrer en auto sin perderse nada y en pocos días.