Tres dÃas en Cantabria
¡Qué lindo que fue recorrer la zona de Cantabria! Nos quedamos tres dÃas, que fueron de novela.
Llegamos por aire, al aeropuerto de Santander. Lo primero que hicimos nada más llegar fue alquilar un automóvil para recorrer la región. Voy a ir contando los lugares que visitamos sin demasiado orden.
El museo de Altamira tiene lo que llaman graciosamente la “Neocueva”, reproducción fidedigna de la original Cueva de Altamira, que permite adentrarse en el universo mágico de la mundialmente conocida como “Capilla Sixtina del Arte PaleolÃtico”. Hay otras cuevas con reminiscencias prehistóricas: Cueva El Soplao, Cuevas del Monte el Castillo, Cueva de Covalanas, Cueva de El Pendo yCueva de Hornos de la Peña.
Otro lugar imperdible es el Palacio de Sobrellano, un majestuoso edificio que completa el conjunto espectacular que el arquitecto catalán Joan Martorell realizó para el Marqués de Comillas. Junto al palacio se encuentra el Panteón familiar y El Capricho, una de las primeras obras del genial Antonio GaudÃ.
Para seguir con la historia, fuimos al Museo de Prehistoria y ArqueologÃa de Cantabria, ubicado en Santander, donde se recogen los testimonios materiales de la presencia humana en Cantabria desde muy antiguo, exhibiendo colecciones y piezas arqueológicas de gran valor, desde la Prehistoria a la Edad Media.
Dedicamos un dÃa entero a las playas de Cantabria. Las hay grandes, pequeñas, urbanas, agrestes, tranquilas y recogidas o abiertas al Mar Cantábrico; Ttodas de arena fina y blanca, todas de agua limpÃsima. Son preciosas. Recomiendo: playa de Salvé, en Laredo, la playa de la Concha, en Santander, la playa de Oyambre, en El Tejo, la playa de CuchÃa o Marzán, en CuchÃa, la playa de Pechón o Amió, en Pechón, y la playa de Covachos, en Soto de la marina.
Un descubrimiento maravilloso fue la gastronomÃa local. Les nombro al pasar algunos platos tÃpicos: cocido montañés (a base de alubia y berza), cocido lebaniego (de garbanzos), marmita, sorropotún y olla ferroviaria, como platos fuertes. Son además habituales las empanadas, los panes preñaos y los pinchos.