Mallorca llena de alemanes
Menuda sorpresa nos llevamos cuando visitamos Mallorca. En varias oportunidades creÃamos estar en Alemania, y no en España. ¿Por qué? Sencillo: porque Mallorca está llena de alemanes, la mayorÃa jubilados provinientes, según nos contaron en el hostel en el que nos quedamos (atendido por alemanes, claro), de la zona oeste del paÃs teutón.
Es obvio que los atrajo lo mismo que a nosotros: el clima mediterráneo y la cultura regional. Cultura que, dicho sea de paso, van cambiando, ya que introdujeron modificaciones en la gastronomÃa, por ejemplo.
Un detalle curioso que notamos cuando recorrimos la zona con un automóvil alquilado (muy recomendable): los alemanes y los residentes de ascendencia alemana que habitan en las zonas campestres hablan mejor el idioma español en comparación con los residentes que habitan en las zonas costeras.
Y, como si no fuera suficiente con los que ya viven allÃ, cada año se encuentran cientos de turistas alemanes en Mallorca que viajan con el propósito de visitar a sus familiares y amigos que desde hace un tiempo residen en la isla.
Cómo sera la caso que los españoles que visitan la ciudad, y hasta los residentes, nos comentaron que a veces se sientes “marginadas” en su propia tierra, ya que muchos de los servicios están orientados para satisfacer los gustos y las necesidades teutonas. Hasta se quejan del “colonialismo alemán” porque sienten que la isla se ha convertido, casi, en un territorio de ultramar germano.
La frase que más escuchamos durante nuestra estadÃa fue “Bitte, die Karte!” (¡Por favor, la carta!).
Hasta hay varias publicaciones realizadas en un perfecto alemán, entre las que se incluyen dos periódicos locales, e incluso una radio en donde se informan sobre las últimas novedades de su paÃs.
En Mallorca se vive una mania por todo lo alemán, pese a quien le pese.