Versalles real
Un hermoso lugar que visitamos en Francia es el Palacio de Versalles. Es el edificio sÃmbolo de la monarquÃa francesa por excelencia, además de uno de los mejores palacios del mundo actual. Todo muy bien conservado: la fachada, los jardines y, en sus interiores, todo el apogeo y opulencia de los reyes de antaño.
Versalles era la residencia oficial de los reyes. Su belleza sin lÃmites y su distinción y calidad de construcción y ornamentación nos hizo pensar en lo difÃcil que debe haber sido todo tipo de producción sin las herramientas de hoy en dÃa.
Primero están sus colosales jardines: emulando una gran cantidad de figuras geométricas, formando calles concéntricas y césped con formas arabescas. Una labor mancomunada entre la naturaleza y el hombre.
El diseño fue creado por Monsieur Le Notrê, y los espejos de agua crean ilusiones ópticas dependiendo de dónde estés ubicado. Muy surrealista todo.
Tambien pudimos recorrer el interior del castillo. Las diferentes habitaciones son lujosas y de tamaños soberbios. Las del rey y de la reina constaban de espaciosos cuartos y salas contiguas.
La sala más importante de todo el Chateau es el Salón de los Espejos: donde las 17 ventanas que recorren casi 100 metros de galerÃa están acompañados de 17 arcadas adornadas con espejos.
Otros sitios de intéres dentro de Versalles son el Gran Trianon, residencia privada de Luis XIV, y el Pequeño Trianon, donde MarÃa Antonieta residÃa cuando querÃa evitar contacto alguno con la corte. Allà mando a construir diferentes locaciones y jardines, entre ellos un teatro (donde solÃa actuar), el pabellón de la peña, varias casas, e incluso en ocasiones disfrutaba de vestirse de campesina con sus damas de compañÃa y ordeñar vacas y cuidar el estanque con animales de la granja.
Nos pasamos todo el dÃa en Versalle, asà que recomiendo hacer la visita para pasar el dÃa completo y no tener otra cosa que hacer ese dÃa. Dentro del predio el traslado es por un tren interno, porque las distancias son importantes.