Navegando el Tamésis
El famoso Támesis serpentea a través de la hermosa campiña verde del sur de Inglaterra y hacia él fuimos: los jardines inmaculados de las mansiones de ricos y famosos descienden en suavemente hasta las orillas del río Támesis y encima están los pubs que te invitan a hacer una parada para beber una cerveza bien helada.
Las numerosas torres del Castillo Real de Windsor, en la ciudad del mismo nombre, son un espectáculo impresionante que nos deslumbro. Visitamos también Oxford, sede, desde hace siglos, de universitarios y estudiantes, donde además hay un centenar de iglesias. Admiramos los jardines que se extienden hasta las orillas de río Támesis, y las hermosas casas de campo de la realeza británica.
Las dos bases para tomar un crucero, ubicadas en Benson y Chertsey están estrategicamente situadas para explorar los más hermosos paisajes del río Támesis, y navegando en cada dirección se pasa por algunos del los más antiguos y tradicionales pueblos y ciudades de Inglaterra como Windsor, Kingston-upon- Thames, Henley-on-Thames, Marlow, Cookham, Pangbourne y Oxford.
Ya en Lóndres pudimos ver el London Eye, la mayor atracción turística de Londres, una rueda gigante que tarda más o menos una hora en dar la vuelta. Un poco más adelante encontramos los famosos pubs flotantes. Imposible no detenerse por una cervecita. Y un poco más adelante Obelisco de Cleopatra, uno de los dos obeliscos que se erguían en el templo de César en Alejandría. El otro está, no en Egipto, sino en Nueva York. Un bonito robo. Luego sigue el Teatro Nacional, una autentica maravilla por dentro con múltiples salas, espacio para exposiciones, sala de conciertos… y que ha sido votado por los arquitectos ingleses como el edificio más feo de Londres. Y finalmente el El TATE Modern, uno de los museos de arte moderno más famoso del mundo.