Viajar a Europa en un abrir y cerrar de ojos
Europa es hoy una alternativa obligada para quien desee conocer la cuna de la cultura occidental. A través de los vuelos económicos la distancia se acorta desde cualquier punto que uno desee despegar. La historia cobra vida en cuanto uno pisa tierra europea, sea en Madrid, Roma, Grecia, Barcelona, Berlín, París, como Bruselas, Venecia y tantas otras miles de ciudades y pueblos impregnados de sentido artístico y cultural.
Como es evidente, en un solo viaje no se conoce un continente. Eso es lo bueno de los vuelos baratos ya que permiten viajar varias veces en la vida a un precio accesible. Parece un imposible, pero no lo es. ¿El secreto? Programar la hoja de ruta con tiempo suficiente para así captar los descuentos en los diferentes transportes privados y públicos: aviones, trenes, autobuses, alquiler de autos, motos, y ¡¿por qué no?! arrendamiento de bicicletas. Esto se consigue con asesoramiento turístico personalizado que facilita elegir los destinos previendo las mejores condiciones ambientales y sociales de cada destino elegido.
Una vez resueltos los tickets de avión –si se compra con anticipación resulta realmente accesible para cualquier ahorro– sólo queda disfrutar por adelantado del viaje. Es decir, zambullirse en la historia, en la recreación artística, en la naturaleza que ofrecen los distintos puntos turísticos de la Europa de antaño y la contemporánea. Conocer de antemano los íconos representativos de cada lugar ayuda a recrear en la imaginación el espacio y el aire que uno se encontrará al descender y pisar tierra europea. Por eso, la lectura de libros o guías adaptadas potencian las ganas de estar allí, de disfrutar de lo típico de cada entorno. Basta pensar en los diferentes reinos previos a cada generación de países independientes. Tan sólo en España, uno recorre fortalezas y castillos medievales que delatan formas de gobierno y estilos de vida anteriores. Claro que no todo es historia pasada. Muchas de las vanguardias artísticas contemporáneas pueden apreciarse en los Museos como el Louvre (París), El Prado (Madrid), Kunsthistorischen Museum (Austria), entre otros miles de espacios dedicados a la alternativa cultural y artística.
En fin… ¿la recomendación? Comprar pasajes económicos con la anticipación suficiente como para soñar en visitar Europa en más de una ocasión.